Constelaciones Familiares

 

¿Qué son las Constelaciones Familiares?

 

 

Una terapia sistemática desarrollada por el psicoterapeuta alemán Bert Hellinger para sanar el inconsciente colectivo de los grupos o sistemas familiares.

 

Antes de Freud, nadie hablaba del inconsciente y ahora se ha vuelto una palabra de uso común. El estudio del inconsciente ha seguido avanzando y Carl Jung, uno de los más famosos discípulos de Freud, descubrió que no sólo hay un incosnciente individual, sino un inconsciente colectivo. Otras personas, como Bert Hellinger, han continuado estudiando el inconsciente colectivo observando que éste se encuentra dividido en grupos. En primer lugar pertenecemos a un sistema familiar de origen, junto con nuestros hermanos, padres, tíos y abuelos. Posteriormente puede haber también un sistema familiar propio, conformado con la propia pareja y los hijos, quizá además haya una ex pareja y otros hijos de una unión anterior. Además nuestros sistemas familiares pertenecen a grupos mayores, por ejemplo, aquellos que conforman una raza o nación, y también a grupos intermedios como organizaciones laborales y sociales. Según se aprecia en el trabajo de Constelaciones, todo lo que ocurre en estos grupos a los que pertenecemos, nos afecta de manera individual, ya sea que seamos conscientes de ello o no.

Peter Bourquin, en el texto "Cuatro tipos de trabajos en las Constelaciones Familiares" describe lo siguiente:

En las constelaciones se muestran implicaciones del cliente con familiares y hechos del pasado, que le motivan a actuar de una determinada manera, causándole en consecuencia serias dificultades en su vida, y sobre cuya influencia el cliente no tiene ninguna consciencia. Habitualmente tienen su origen en la exclusión u olvido de otro miembro de su familia. Para que esto haya ocurrido en el pasado familiar, normalmente entre las últimas tres o cuatro generaciones, se requiere una situación dolorosa que las personas implicadas no pudieron superar en su momento, reaccionando con la exclusión de determinadas personas de la familia y con la negación de ciertos sentimientos propios. Se podría entender aquello también como un trauma sistémico. En cualquier caso estos asuntos no resueltos llegan a los miembros posteriores de la familia. El húngaro Ivan Boszormenyi-Nagy, pionero de la comprensión sistémica familiar, lo llamaba “cuentas deudoras” que se pasan entre las generaciones de la misma familia; Mas tarde Bert Hellinger habla de la conciencia familiar que pone al individuo al servicio de su sistema familiar, en un intento de restablecer el equilibrio del sistema perdido anteriormente. Poder hacer visibles estas dinámicas primero y en un segundo paso apaciguarlas es sin duda el plato fuerte de las Constelaciones Familiares. Difícilmente se pueden desvelar estas dinámicas por otros métodos terapéuticos, a diferencia de los siguientes tipos [que también se pueden observar dentro de la dinámica de una Constelación: relaciones fusionadas con los padres, relaciones conscientes disfuncionales con otros miembros de la familia y traumas personales].

 

¿Para qué sirven las Constelaciones Familiares?

Son un método de terapia grupal sistémica que busca restablecer el orden en los sistemas y grupos humanos. En primera instancia, una Constelación ofrece un diagnóstico acerca del problema que existe en un sistema familiar o grupal y posteriormente, a partir del trabajo que se realiza, se llega a encontrar una imagen de solución que contribuye a sanar la problemática detectada.

 

¿Cómo se realiza una Constelación Familiar?

El procedimiento estándar consiste en que la persona que quiere constelar o sea, el cliente, se sienta junto al facilitador y define en breves palabras el tema que quiere constelar. Por ejemplo puede decir: "Quiero constelar la relación con mi madre", "El conflicto que tengo con mi pareja", "La anorexia de mi hija", "Los problemas que mis hermanos y yo tenemos con relación a la herencia de mis padres", "La falta de éxito de mi negocio", etc. En función de ello, el facilitador le pide al cliente que escoja, de entre los asistentes, a alguien que represente a la persona o personas involucradas y escoja también a alguien que le represente a sí mismo y los sitúe en el espacio de la forma que desee. Con base en esta primera imagen, el facilitador tiene un diagnóstico inicial a partir del cual comienza a desarrollarse el trabajo. En ocasiones el facilitador pregunta a los representantes cómo se sienten o les pide que digan ciertas frases breves que sacan a la luz algo oculto y facilitan el que se pueda llegar a una imagen de solución. Sin embargo, en otros momentos puede requerirse un trabajo más profundo y abstracto en el que no se llega a saber quién representa qué, sin embargo, se consigue un movimiento que resulta muy sanador en varios niveles.

 

¿Qué se hace después de una Constelación Familiar?

Primero es necesario dejar reposar en el alma la imagen de solución que el cliente ha recibido durante la Constelación, por lo cual se le pide que no intente analizar lo que ha visto ni comente los pormenores con nadie durante al menos dos meses.

Pasado ese tiempo, el alma de la persona tiene la fuerza y los elementos para aplicar en su vida la imagen de solución. Lo cual en ocasiones implica no hacer nada y simplemente aceptar a las personas y a las situaciones tal como son, o puede requerir que el cliente tome determinadas decisiones y acciones que le permitan, por ejemplo, ponerse en su lugar y tomar sus propias responsabilidades dejando de lado los asuntos que no le corresponden. Todo depende de lo que se haya observado en el transcurso de los movimientos que surgen durante la Constelación.

 

 

Informacion últil:

  • ¿Cómo prepararse para una Constelación Familiar?

Texto de Peter Bourquin

I. Actitud:

Trate de estar descansado con una mente clara y un cuerpo relajado.

Controle sus expectativas. Un terapeuta no es un mago. Ninguna Constelación Familiar es una solución, es más bien un acto de ver con lucidez una situación propia, lo que en consecuencia puede llevar a un principio de solución.

Ya sea que usted haga su propia constelación o no, las personas siempre se benefician al ser un representante o sentarse en el circulo de personas que sostienen la constelación. Tome todo el tiempo que necesite para observar el estilo del terapeuta para asegurarse de que se siente bastante cómodo de que él pueda facilitar su propia constelación. Para algunas personas esto puede exigir uno o dos talleres para llegar a este punto.

Si hace su propia constelación, prepárese para contenerla silenciosamente adentro de usted mismo. Usualmente es mejor si usted no lo habla con nadie después, ya sea durante el taller mismo, o con la familia y amigos en los primeros días siguientes.

II. Representación

Ser un representante no implica actuar ningún papel como actor o actriz. Al contrario, es colocarse en el lugar de otra persona.

    • Como representante relate o entregue la información, fijándose sencillamente en las sensaciones, sentimientos e impulsos que surjan adentro suyo. Es una buena idea empezar con sensaciones físicas.
    • No existe lo correcto o incorrecto. Solamente relate sus propias experiencias sencillamente.
    • Resista la urgencia de inventar finales felices. Es el trabajo del facilitador trabajar hacia una resolución. El proceso es mucho más efectivo si los representes mantienen su integridad.

III. La propia demanda:

Preparándose para su propia constelación:

Cualquier pregunta o preocupación que lleven a una constelación deberían ser sobre un problema o una situación seria para usted. Una constelación fundada en un asunto trivial tiene poca energía y es poco probable que le ayude.

Demandas más claras llegan a mejores resultados.

En vez de decir “yo quiero sentirme mas feliz” es más útil decir “me agobia la situación con mi pareja en casa, y quiero ver lo que puedo hacer.”

Puesto en estos términos, la demanda le permite a usted adueñarse de la situación, haciéndose responsable de ella. Esto usualmente lleva a una constelación más beneficiosa.

IV. Información

Para hacer una constelación, reflexione acerca de la historia de su familia.

Es útil saber los hechos básicos de su familia. Es decir, quien tenía destinos especiales como morir joven o tener enfermedades crónicas y serias, o inmigración. También es bueno pensar quién pertenece a su sistema familiar. Los personas que pertenecen al sistema de la familia, incluido aquellos a menudo olvidados:

    • Los hijos, incluyendo aquellos que nacieron muertos y los que murieron jóvenes.
    • Los hermanos, incluyendo aquellos que nacieron muertos y los que murieron jóvenes.

 

  • ¿Cómo comportarse después de las Constelaciones Familiares?

Texto de Bert Hellinger

Las Constelaciones actúan, cuando uno las deja exactamente de la manera en que las vio. Es una imagen espacial y atemporal, de las profundidades y tiene su fuerza cuando uno lo deja tal cual. Cualquier discusión sobre su contenido destruye la imagen.

Lo mismo se aplica cuando uno acaba de trabajar, alguno del grupo se le acerca después a preguntarle: ¿cómo te ha ido?, ¿qué harás ahora? Lo que están haciendo es picotear su alma. Es fatal, invadir de esta manera el alma de otra persona como si tuviéramos el derecho de hacerlo. Ninguna persona tiene el derecho de hacerlo. Tampoco sirve intentar consolarlo. La persona es fuerte. Quien intenta consolar, es débil. Este es en realidad quien no soporta el dolor del otro. Porque en el fondo no quiere consolar al otro, sino que utiliza al otro para consolarse a si mismo.

No hay que interferir. Y eso es válido para todo este trabajo.

La persona misma tampoco debe actuar inmediatamente. Así no funciona. La imagen tiene que descansar en su alma. A veces durante mucho tiempo, quizás medio año o más. Y uno no hace nada para cambiar. Las imágenes ya actúan, simplemente estando. Y al cabo de un tiempo en el alma se reúne la fuerza necesaria para hacer lo correcto. Aquello que es correcto y bueno será diferente de lo que uno ahora acaba de ver. El alma de la persona sabe mucho más todavía y al final uno sigue a su propia alma y así tiene la plena fuerza.

Por tanto no sigue ni al terapeuta ni tampoco a esta imagen. Uno sigue a su alma. Pero esta imagen ha impulsado algo en su alma que posteriormente hace posible el actuar.

Así hay que manejar estas imágenes.